NORMALISTAS RURALES DE MICHOACÁN, DEMANDAN APOYO ECONÓMICO AL GOBIERNO FEDERAL




  • Apremiante que SEGOB implemente mesa de diálogo con normales de Michoacán: Senadora María del Carmen Ojesto Martínez
Video: https://www.youtube.com/watch?v=CcXSeNK9FIA&

Desde hace tiempo y particularmente en los últimos años, las normales rurales públicas del país han venido sufriendo un claro embate que busca su desaparición. Embate que se expresa de muchas maneras, en primer término por la reducción de recursos, la retención de las partidas aprobadas indefinidamente, y la persecución y criminalización de los maestros y los estudiantes, para presentarlos como elementos nocivos, anti-sociales.
Acorde con ese marco amenazante, las ocho escuelas normales del estado de Michoacán se han visto obligadas a organizarse por la defensa de los derechos estudiantiles y por la defensa de la educación básica, superior y media superior. Para ese efecto las mismas organizaciones estudiantiles han tenido que salir de las aulas para luchar no sólo por la construcción de un México más justo sino para asegurar la sobrevivencia de sus centros de estudios.
Los estudiantes normalistas de todo el país se han caracterizado en ese sentido por ser puntales de la resistencia contra el neoliberalismo y las reformas estructurales que vienen aplicando los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), rechazando principalmente las reformas educativa, energética y laboral porque en los hechos han probado que sólo benefician a los gobiernos corruptos y a los empresarios, condenando a la pobreza, despojo y miseria total a la mayoría de los mexicanos.
En el caso de la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” de Tiripetío, han venido realizado diferentes actividades: políticas, culturales y educativas en rechazo de las reformas estructurales, acciones coordinadas siempre con el pueblo y el magisterio, pero sobre todo han estado demandando diálogo con las autoridades estatales para resolver su problema apremiante de carencia de recursos. Actividades, por cierto, que todo el tiempo han sido pacíficas y sustentadas por los derechos que nos brinda la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Y sin embargo, como otros muchos que luchan en esa misma línea, como toda respuesta han recibido la criminalización pública y la represión.
Son incontables ya los actos de represión sufridos por los normalistas michoacanos en los últimos 3 años por el único delito de defender su Normal. Pues lo que no se dice es que desde septiembre de 2015 el gobierno del estado prácticamente ha dejado de entregar recursos presupuestados para las normales, y estas sobreviven precariamente. Uno de los problemas es la falta de recursos para el óptimo funcionamiento de las escuelas que ha traído como consecuencia la baja de la demanda en el ingreso a las normales, pero otro, no menos grave, es la inestabilidad laboral que desde hace 3 años enfrentan los egresados, ingresados al servicio personal docente, pero sin que les sea garantizado el pago de su salario.
Ellos han agotado todas las instancias locales, han solicitado varias veces entrevista con el secretario de Educación Local, con el propio gobernador del estado, todas ellas infructuosamente, por lo que se han acercado al Senado de la República buscando su apoyo para la intervención de las autoridades federales, un exhorto a la Secretaría de Gobernación para que coadyuve a que cese este clima restrictivo que pone en riesgo la viabilidad misma de las normales rurales públicas, para que atienda las demandas de los estudiantes y egresados normalistas del estado de Michoacán, para que se subsane cuanto antes el retraso sufrido en la entrega de recursos tanto para operación como para pago de salarios de egresados, y se garanticen estos de manera permanente.
No podemos olvidar que las escuelas normales públicas son una herencia y una conquista de la Revolución Mexicana. Y que surgieron en Michoacán precisamente, a una iniciativa del entonces gobernador Francisco J. Múgica, en 1921, con la idea de dar oportunidad a las comunidades más pobres de México de acceder a una educación que ayudara al mejoramiento de sus vidas.
Llegaron a ser más de 50 escuelas en el gobierno del general Lázaro Cárdenas, pero desde que terminó el período cardenista y se empezó a cambiar el modelo, han sido incómodas para el gobierno, por lo que han tenido que luchar mucho para subsistir. En el período de Díaz Ordaz ya eran sólo 29, y en la actualidad son apenas 17.
Está actualmente a discusión en la Segunda Comisión un P.A. de la Senadora Ma. del Carmen Ojesto, para exhortar a la Secretaría de Gobernación del gobierno federal, para que implemente de manera apremiante una mesa de diálogo que escuche a los estudiantes y egresados de las escuelas normales públicas del estado de Michoacán, atienda sus demandas y busque dar solución a la falta de recursos que desde hace por lo menos 3 años vienen padeciendo, en detrimento de su formación y desarrollo profesional.